Artículo 1°.- Declárase
Ciudadano Ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
al Sr. Carlos Bianchi.
Art. 2º.- Los gastos que demande la presente
serán imputados a la partida presupuestaria en vigor.
Art. 3°.- Comuníquese, etc.
Señora Presidenta:
La Ley Nº 578, sancionada el 10/04/2001
y publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos
Aires Nº 1191 (14/05/2001) establece en su artículo
5º, que la declaración de "Ciudanano/a Ilustre"
será otorgada mediante Ley de la Legislatura, aprobada
por los dos tercios de los miembros del Cuerpo.
Podrán recibir la distinción
personas físicas, argentinas, nacidas en la Ciudad de Buenos
Aires o que hayan residido en ella durante 10 años como
mínimo, que se hayan destacado por la obra y la trayectoria
desarrollada en el campo de la cultura, la ciencia, la política,
el deporte y la defensa de los derechos sostenidos por la Constitución
de la Ciudad de Buenos Aires.
La presente iniciativa se encuadra perfectamente
a lo dispuesto en la norma citada en el párrafo precedente,
teniendo en cuenta que el Señor Carlos Bianchi, nacido
en el barrio de Villa Real el 26 de Abril de 1949, constituye
una gloria del deporte nacional que ha representado brillantemente
a nuestro país en el exterior, no sólo por sus características
como profesional sino por la impronta que ha dejado por sus virtudes
en lo que a calidad humana se refiere.
Carlos Bianchi comenzó la práctica
profesional del fútbol en el club Vélez Sarsfield
en el año 1967, integrando el plantel que se consagró
campeón en el torneo Metropolitano de 1968 y permaneciendo
en ese equipo hasta 1972.
Su destacada carrera como delantero prosiguió
en el Stade Reims de Francia, entre los años 1973 y 1976,
para luego ser transferido al París Saint Germain (1977-79)
y posteriormente al Racing de Estrasburgo (1979-1980). En ese
país, Carlos Bianchi dejó un sello imborrable a
fuerza de goles y una conducta intachable. Durante cinco temporadas
consecutivas fue consagrado como el máximo goleador de
Francia, todo un récord para el fútbol galo.
Su regreso a Vélez Sarsfield (1980-1984)
y su retiro profesional en el Stade Reims de Francia (1984) culminaron
una brillante trayectoria, totalizando 392 goles en 546 partidos,
con un promedio de 0,71 por encuentro. Además, integró
el plantel de la Selección Argentina en 19 ocasiones. El
reconocimiento internacional a su trayectoria se extendió
a punto tal que fue elegido como el octavo goleador mundial del
siglo XX, según la Federación Internacional de Historia
y Estadística de la FIFA.
Sin embargo, sus máximos logros fueron cosechados durante
su tarea como entrenador, convirtiéndose con 13 títulos
en el director técnico más ganador de la historia
del fútbol argentino. Sus inicios en la conducción
de equipos fueron en Francia: Stade Reims (1984-1988), Niza (1989-1990)
y París Football Club (1990-1991), para luego desembarcar
en Vélez Sarsfield, club que obtuvo sus máximos
logros deportivos durante su gestión al frente del plantel
profesional.
Su trascendental aporte a esa institución
de Liniers se reflejó no sólo en la obtención
de seis campeonatos (torneos Clausura 1993, Apertura 1995 y Clausura
1996, Copa Libertadores 1994, Copa Intercontinental 1996 y Copa
Interamericana 1996), sino también en la promoción
de jóvenes futbolistas a la Primera División, muchos
de los cuales luego fueron transferidos a otras entidades nacionales
y del exterior.
Las conquistas deportivas y los innegables
beneficios económicos que su importante labor dejaron para
Vélez Sarsfield, prontamente llamaron la atención
de los medios periodísticos del país y de Europa.
Luego de un fugaz paso por Roma de Italia, fue contratado por
el Club Atlético Boca Juniors.
En esa institución, Carlos Bianchi
exhibió nuevamente sus destacadas cualidades como entrenador,
obteniendo siete títulos (Apertura 1998, Clausura 1999,
Apertura 2000, Copa Libertadores 2000, Copa Intercontinental 2000,
Copa Libertadores 2001 y Copa Libertadores 2003) y proyectando
a otros tantos jugadores surgidos de las divisiones inferiores
a la Primera División.
Fue elegido como el "mejor entrenador
de América" en cuatro oportunidades, siendo el DT
que más veces obtuvo esa distinción. Y dos veces
fue catalogado por la prensa internacional como el "mejor
entrenador del mundo".
Pero su labor profesional no sólo es
destacada por los resultados, sino que Carlos Bianchi goza de
una imagen de respeto y admiración por parte de simpatizantes
de todos los clubes argentinos, además de ser considerado
por los medios de comunicación como un símbolo de
corrección y ejemplo de conducta deportiva.
Tanto es así que su figura trasciende
ya las fronteras de la actividad deportiva. Su habilidad para
el manejo de grupos de jugadores y su capacidad para mantener
una correcta relación con dirigentes de clubes, medios
de prensa e hinchas, motivaron a distintos empresarios a convocarlo
para brindar conferencias sobre "motivación, liderazgo
y factor humano" ante sus gerentes y empleados.
Evidencia de su integridad moral y de su profunda
sensibilidad social, aprovechó su reconocida imagen pública
emergida del fútbol para colaborar con los sectores más
desprotegidos de nuestra sociedad. En 1994, junto a un grupo de
amigos, creó la Fundación "Por un mundo mejor",
que actualmente asiste a más de 1.300 niños en la
localidad de San Marcos Sierras, en la provincia de Córdoba.
Merced a los trabajos realizados por la Fundación,
esos niños ya cuentan con un predio en el que duermen,
comen, estudian y ejercitan deportes diariamente.
Indudablemente, sus logros, su transparencia
y su ejemplo de vida, su profesionalismo y brillante trayectoria
lo acreditan como merecedor de esta nueva distinción por
parte de la Ciudad de Buenos Aires, razón por la cual solicito
la sanción de la presente Ley.