Todos estabamos muy ansiosos
el 2 de Julio se acercaba y estabamos muy cerca de poder ser campeones
de América por 5ta vez en nuestra historia.
Salimos a San Pablo el mismo miércoles 02-07-03 a las 9.00
de la mañana de aeroparque, la noche anterior se me había
hecho muy difícil dormir, porque estaba ansioso por poder
ver al equipo que llevo tan adentro mío y que tanto amo
campeón de América y fuera del país, y además
en Brasil, llegamos a aeroparque cerca de las 7.30 de la mañana,
y de a poco el mismo se fue llenando de banderas azules y amarillas,
y de amigos, todos con el mismo sueño. Al ratito de llegar
al aeropuerto nos comunicaron que iríamos a Brasil en un
avión con capacidad para 40 personas y a hélice,
a muchos de los que estábamos ahí les agarro temor
por el tamaño tan pequeño del avión, pero
nada importaba con tal de estar ahí, en el Morumbi a las
21.40.
Salimos de aeroparque a las 9.05 de la mañana, y ya una
vez arriba del avión los cantitos se empezaron a escuchar,
con mi compañero de viaje Diego
Brancatelli, tratamos de animar un poco el viaje, pero nuestro
amigo Lyki estaba
con ganas de descansar después de una noche movidita, después
de 2 horas y 40 minutos de viaje paramos en el aeropuerto de Iguazu
para hacer unos papeles, y en menos de 1 hora estábamos
de vuelta en el avión pero esta vez ya rumbo a Brasil,
en ese tramo del viaje los gritos y los cantitos aumentaron, y
después de insistir tanto los "azafatos" nos
acercaron unas cuantas latas de cerveza para que el grupo se vaya
poniendo a tono, luego preparamos una bolsa llena de papelitos
para poder llevar a la cancha y recibir a nuestro equipo, hasta
que al fin pudimos pisar tierra brasilera, al bajar del avión
se empezó a escuchar, "....Vamos a traer la copa a
la argentina, la copa que perdieron las gallinas, las gallinas...",
"....Maradona es más grande, es más grande
que Pele..." y muchos de esos papelitos preparados para recibir
al equipo volaron en la misma pista de aterrizaje del aeropuerto
de San Pablo, cosa que molesto y mucho a la gente del aeropuerto,
llegando hasta el punto de decirnos que el micro no salía
hasta que no juntáramos los papeles de la pista. ....entonces
tuvimos que bajar a juntar alguno de esos papelitos.
Luego subimos al micro que nos llevaría primero al hotel
de los jugadores y luego al estadio, vale aclarar que el hotel
de los jugadores estaba en una calle en donde había una
subida, la cual el micro con la gente adentro no lo podía
subir por lo tanto muchos de los que estábamos arriba del
mismo tuvimos que bajar y esperar que el micro subiera la misma.
El trayecto del aeropuerto hasta el hotel fue a puro grito con
una caravana de 5 micros que nos seguían, no se podía
creer la cantidad de gente de Boca que había, era algo
que no se puede explicar, algo que solo Boca puede generar.
Luego desde el hotel una caravana de 20 micros partió hacia
el Morumbi, pero ese camino no iba a ser nada tranquilo, ese trayecto
estuvo interrumpido por detenciones de la policía brasilera
y por piedras que volaban hacia los micros, el tiempo pasaba y
la hora del partido se acercaba, la gente de Boca de a poco iba
perdiendo la paciencia, ya que siendo las 21.30 estábamos
detenidos por la policía y sabíamos que en solo
10 minutos el partido empezaba y todos queríamos estar
ahí, muchos hinchas de Boca, se bajaron de los micros e
intentaron llegar al estadio caminando cosa que se vio frenada
debido a la represión de la policía brasilera.
Una vez empezado el partido, (en el micro se encendían
algunas radios con el fin de poder entender algo en portugués
de lo que relataban) los micros arrancaron asegurando que no habría
ninguna parada mas hasta el estadio.
La entrada al Morumbi también no fue nada fácil,
era muy chica la puerta para la cantidad de hinchas de Boca que
debía pasar por ahí, y fue tal nuestra presión
que en un momento los molinetes se derrumbaron y ahí pudo
pasar mucha gente.
Una vez dentro del estadio, el partido ya había comenzado,
y nada de lo que había pasado fuera del mismo importaba,
lo único que importaba era alentar a Boca con el corazón
y así fue, las casi 6000 personas que llegamos hasta el
Morumbi no paramos de alentar al equipo en ningún momento
del partido.
Por la mitad del primer tiempo llego el gol de Tevez,
y todos los que estábamos ahí explotamos de emoción.
Los minutos pasaban y Boca, nuestro Boquita estaba cada vez mas
cerca de traer a la argentina la copa que perdieron las gallinas,
el empate del santos, nos nos apichono ni mucho menos, al contrario
nos dio más fuerzas para seguir alentando al equipo.
Los goles del Chelo y del Flaco llegaron, y ya estaba, la copa
era nuestra otra vez.
La verdad que es algo que nunca en mi vida podré sacar
de mi cabeza y de mi corazón este viaje fue algo increíble
hermoso, que me hizo emocionar muchísimo, hasta las lágrimas,
es algo inexplicable lo que se siente al ser hincha de Boca, es
algo único en el mundo.
No se puede explicar con palabras lo que es Boca, lo que significa
Boca en mi vida.
BOCA ES MI VIDA, ES LO MAS GRANDE QUE ME PASO EN LA VIDA.
GRACIAS BOCA POR SER, POR EXISTIR, POR TANTAS ALEGRIAS, GRACIAS
POR HACERME LLORAR DE ALEGRIA, GRACIAS POR ESTO QUE SIENTO POR
VOS QUE NO SE PUEDE DESCRIBIR CON PALABRAS.
GRACIAS JUGADORES, CUERPO TECNICO Y COMISION
DIRECTIVA.
BOCA TE AMO.
FEDERICO M. GALLUCCI
SOCIO Nº: 55.727