Cuando el árbitro pitó
el final y Boca perdió 1 a 0 en La Bombonera contra Paysandú,
muchos plateístas (de alma y no de habitué) intentaron generalizar
una silbatina. Muchos medios aprovecharon, como siempre, a "vender"
mas inventando una crisis que no era tal. Muchos habrán pensado
lo peor...
Pero quien escribe no. Ni bien estoy bajando al estacionamiento
miro a Silvia y me dice (leyéndome el pensamiento): "Sea
como sea tenemos que ir a Brasil". Por una cuestión de confianza,
de orgullo, de decirle en la cara al hincha de River: "Voy
porque Boca es Boca y gana en cualquier cancha y lo voy a seguir
a donde sea..."
Y así fue. Si bien no sabíamos "como" ibamos a ir, no
me quedaban dudas que estaríamos saltando en la Arquibancada.
Belem allá vamos. Viajaba con nosotros la ilusión de traernos
la clasificación en el bolsillo, pero no era nada fácil, no sólo
debíamos enfrentarnos afuera contra 59940 torcedores enfervorizados
sino que adentro, debíamos remontar el 0-1 inicial.
Ganar o ganar, como sea. Con Carlos Bianchi en el banco, algo
muy probable....
El viaje fue muy tranquilo, como los otros. Salimos de Ezeiza
un Martes 13 !!!! NO TE CASES NI TE EMBARQUES DICEN......pero
ni eso importó.... ya estábamos arriba cuando nos dimos cuenta
del detalle...
Debo confesar que se extrañó el avión lleno de hinchas xeneizes,
pensaba en todos los chicos que tranquilamente podrían estar acá
si la situación económica fuera diferente. Eramos pocos, pero
muchos iban conmigo, en mi corazón.
Llegamos a Belem (esa ciudad en la punta de Brasil por la que
nunca imaginamos pasar), luego de casi 11 horas de vuelo, y la
primera sensación fue muy diferente a la que finalmente me traje
a Buenos Aires: el Aeropuerto era muy lindo, moderno. Esperaba
encontrarme con una pista de tierra con mucha vegetación a sus
costados. Nada que ver. Si me apuran diría que era mas lindo que
Guarulhos (San Pablo).
Necesitábamos llegar al Hotel. Y Tomamos un taxi. Pero claro,
¿cómo les cuento? Sacado de una película Africana. Un Fiat Uno
modelo 1986 (o el primer modelo): la chapa oxidada, el techo podrido,
sin luces, sin traba en el baúl....y arriba íbamos 4 más el chofer,
los bolsos de todos, ni lugar para respirar había.
De pronto, las sensaciones empezaron a cambiar. Salimos del lujoso
aeropuerto y cruzamos a una ciudad muy pobre, con carros en las
calles, chicos descalzos. El que tenía zapatillas era "rico".
Nos asombró ver cada unos metros que se jugaba un picadito, sobre
cualquier superficie.
La estadía no tuvo sobresaltos, no era una Ciudad para hacer muchas
actividades. Sólo recorrimos algunos Shoppings (nada que ver con
los argentinos) y charlamos con torcedores del "Remo"
el clásico rival del Paysandú.
Llegó el momento de ir al partido. Todas las emociones juntas
se apoderaron de mí. Ultimé las cábalas, todos lo hicieron. Algunos
la camiseta, otros el short, o la cadenita. Estaban con nosotros
todos los santos.
Es difícil describir con palabras lo que sentimos en ese momento,
en ese lugar...ese lugar que queda a 5000 Km de distancia y al
que tanto nos costo llegar!!!
Pero bueno...voy a hacer todo lo posible para que se den una idea
de lo que fue éste sueño hecho realidad.
Más o menos, en la Arribancada formamos un grupo de 60 boquenses
unidos por el mismo objetivo, ver a Boca ganar !!!.
El panorama no nos daba la derecha, pero como todos sabemos
lo que es Boca, allí estábamos para alentar. Instantáneamente
se hicieron notar los torcedores del "Papao" que llevaron
toda la artillería, las banderas y las cornetas para alentar a
su equipo en una instancia que era definitivamente "histórica".
Fuimos muy temprano, las horas no pasaban más, junto a Silvia,
Mirta, Pepe y los chicos de Budge, Susana, Fede, Mariano Pelado
80, "El Panadero", Papi, Dieguito de Temperley, y Juan
Manuel, íbamos llegando de a poco, sólo nos mirábamos y no podíamos
creer que estábamos ahí...no importaba conocernos o no, todos
éramos BOCA y "estábamos" en el Mangueirao con la idea
de meter fuerza para que el equipo gane...
No me pidan que describa lo que fue entrar a la cancha, porque
es IMPOSIBLE, sólo traten de imaginar a un pueblo con "cero" experiencia
a nivel internacional, a nivel Copa Libertadores y recibiendo
a un equipo tan grande como el nuestro... no entendían nada...aproximadamente
60000 personas eufóricas, sólo gritando, cantando y creyendo que
eso nos iba a achicar.
Cuando llegó el primer gol!!!, creo que besé hasta a un policía
brasilero !!!! sin palabras....ja, ja, ja...
Lo que me dejo sin palabras fue nuestra gente, ver como lloraban,
como lloraban con ganas, como lloraban de alegría, como nos abrazábamos...
me acuerdo y no lo puedo creer !!!!
Después de ahí que puedo contar, la realidad es que..."era ganar
a lo Boca" y así fue..."ganamos a lo Boca" y todo fue
fiesta...
NATY. L