Empate 2 a 2 en La Bombonera.
Sabor a derrota. Los hinchas de River festejaron por las calles
porteñas y las camisetas del Palmeiras brillaron en el
Monumental. “¿Para que vas a ir a San Pablo si ya
perdieron?” era el comentario de todos aquellos que no entienden
lo que significa la camiseta azul y oro.
La ilusión se trasladó a nuestro país vecino,
llena de fé y esperanza. La historia marca que el xeneize
en las díficiles se agranda, porque es Boca, porque es
el mas grande entre los grandes y porque todos lo habían
dado por muerto cuando aún quedaban noventa gloriosos minutos.
Maravilloso San Pablo. Nada tiene que envidiarle a las grandes
ciudades de Europa. Combina la gran metrópolis con la posibilidad
de escaparse y en tan sólo minutos estar rodeado de paradisíacas
playas envueltas en montañas. La Avenida Paulista, podía
ser recorrida de punta a punta y encontrar de todo. Una variada
gastronomía, magníficos edificios con galerías
y lujosos autos; CD´s de samba carioca a R$s 2 (reales moneda
local), camisetas mixtas de Corinthians/Boca por R$s 10, vinchas
de Palmeiras a tan sólo R$s 1 y cientos de cargadas gratuitamente...
“ohh Bicampeao, vocé muito fraco....”.
Se acercaba la hora del partido y estos Argentinos que viajaron
desde Ituzaingó para ver a Boca Campeón comenzaban
a vivir nuevas experiencias. Acompañados por torcedores
Corinthianos recorrieron mas de 3 horas de la embotellada autovía
Ayrton Senna, hasta llegar al residencial Barrio Morumbí.
Ahí reinaba la oscuridad, la escasez de Policías
y la enorme cantidad de Palmeirenses exaltados por la confianza
del nuevo campeonato y... por los litros de cerveza que llevaban
consumidos...
Las primeras indicaciones de nuestros amigos eran: no llevar nada
de Boca a la vista porque la brava torcida “Mancha Verde”
se haría notar enseguida. Tampoco mostrar el corte de pelo
porque según entendían era “corte de argentino”;
una gorra de lana con la bandera de Brasil sirvió para
salir del paso y transitar con tranquilidad la Avenida “Presidente
Giovanni Groncchi”. Un largo rato pasó hasta que
la mala organización informó con certeza donde se
podían conseguir entradas.
Claro, comenzaba ahí otra misión. Ir hasta el lado
del opuesto del Morumbí, atravesando la plaza “Roberto
Gomez Pedrosa” hasta la Avenida “Jules Rimet”
en busca del famoso “Portao 01”, sorteando miradas
sospechosas y preguntas inoportunas.
Luego de lo que creemos fueron algunos insultos e incitación
a pelear entramos al estadio donde horas mas tarde nos retiraríamos
con la Copa entre las manos.
Ubicados en la “Arquibancada Térrea Amarela”
de a poco el aliento comenzó a crecer. La gente inundó
las tribunas de azul y amarillo, dándole calor y color
a una noche que estaba verde. De a poco el cordón policial
se fue ampliando hasta que el público argentino ocupó
la totalidad de las instalaciones. La 12 se hizo notar como nunca
lo hizo una hinchada de visitante, en otro país, la envidia
comenzó a deslizarse por la piel de los torcedores “porcos”.
Sentían que el título se les escapaba cuando al
término de los primeros 45 minutos Boca había demostrado
que no había viajado tantos kilómetros en vano.
El partido transcurrió en un estadio enmudecido a los pies
de una hinchada loca que no podía contener tanta euforia.
Claro, desde su país natal millones de Argentinos, familiares,
amigos, conocidos, lloraban de alegría (o tristeza) porque
la copa estaba cerca. Córdoba uno de los héroes
de la noche, le dio el sello definitivo a una carta de ilusión
que había recorrido diferentes ciudades: Santa Cruz, Montevideo,
Santiago, Quito, Nuñez, Distrito Federal, y San Pablo.
Dale Campeón, Dale Campeón, gritaban hinchas, jugadores
y dirigentes. La copa es de Boca y no se toca. Merecida, porque
decían que tenía suerte, porque fue de punto y volvió
de banca, porque le ganó a todos, sobre todo a los pronósticos.
Y los chicos de Ituzaingó volvieron con una gran sonrisa
en el rostro respondiéndole a quienes habían preguntado
en un inicio el motivo de su viaje: “Fui a San Pablo a ver
salir campeón a Boca. Porque Boca no es todo, Boca es único...”.