Con el corazón en la Boca
(para Facundo Bidegain)
Cuantas veces se ha cuestionado la desigual forma en que los hombres expresan su amor y de como lo demuestran. La vida a veces te lleva por ciertos caminos que nunca se saben donde van a terminar. Por ello es que existe una simple y brutal diferencia entre las formas de expresar dicho sentimiento. Uno puede amar a los padres, por el simple hecho de habernos dado la vida. Se ama a los abuelos, por lo tierno que son para con nosotros. El amor que se le tiene a los hijos... Mucho se podría hablar de amor si a uno le dan rollo. Pero lo que me intriga en este momento, fue lo mismo que me llevo a escribir estas palabras.
Me voy a dirigir exclusivamente a esos "pobres hombre" que lo único que les interesa en la vida es ir a la cancha a ver a Boca, y que por alguna razón se encuentran, domingo a domingo, con el mismo reto y cuestionario que solamente se le podría ocurrir a la novia-chica-mujer-minita en cuestión.
El domingo con fútbol, era, es y será un domingo especial. Desde que nos levantamos hasta que salimos de nuestras casas, se vive de otra manera. Con un sol que derrite o con una lluvia de película. Un domingo con fútbol, es distinto. Uno siente dentro un cosquilleo. Una mezcla de emociones y sentimientos. Porque a eso no se lo puede llamar también amor? Amor por la camiseta, por los colores, por las tribunas inundadas de hinchas, por las banderas, por los cantos....
A quien se le cruzo por la cabeza alguna vez explicar lo que es el amor? No se detiene, te ilumina, te devora, te emociona, te hiere, te da alegría y te la roba. Nadie nos indico que se puede amar y que no. A quien se le ocurrió alguna vez luchar contra el amor, si ni la muerte lo puede derrotar?
Nosotros, los "pobres hombres", seguimos sintiendo amor por nuestros padres, abuelos, hijos y a nuestra mujer. Pero sin duda alguna, no podemos dejar de reconocer que un escalón mas arriba de todo, amamos inexplicablemente al azul y al oro. Porque nacemos, vivimos y morimos con el CORAZÓN en la BOCA.