Quizás el tiempo nos de la razón y nos haga entender, en realidad, todo esto que terminamos de vivir. Es como que no nos damos cuenta. La historia enumera hechos cotidianos que repercuten, bien o mal, en el futuro. Eso lo sabemos todos. Pero como saber que lo que termino el 1 de julio del 2004 es toda una historia entera dentro de la realidad? De nuestra realidad...
Tantas desgracias y sinsabores nos toco vivir. Siempre peleando y siempre quedándonos ahí nomás de todo. Como un niño mirando el tarro de caramelos y sin un centavo en sus bolsillos.
Cuantas veces hemos llorado por nuestras derrotas. Vivíamos de pequeñas alegrías tan solo. Ganar 2 partidos y perder los 4 restantes. Y siempre, pero siempre estábamos ahí. Buscando esa gloria que siempre prometían y nadie nos daba. Peleando liguillas para poder acceder e ilusionarnos con la Copa. Comenzábamos los campeonatos con la única expectativa de ganar todos los clásicos... Con que poco nos conformábamos!!!
Pero ese bendito destino quiso que a partir del ´98, toda esa euforia contenida se transforme en éxtasis total. Ni al más iluso de todos se le iba a ocurrir que con la llegada de un solo técnico todo esto se podría revertir.
Como olvidarnos. Imposible. Los campeonatos y las copas. Las alegrías y mas alegrías. Esas que te llenan el corazón por completo, que te hacen llorar, las que te erizan la piel, las imborrables...
Si usted nos dio la posibilidad de adoptarlo y así lo hicimos. Si usted nos ofreció su sabiduría y nosotros le entregamos el alma en cada canción. Si usted sentía ese "olor a bostero" tan característico nuestro. Si usted nos hizo sentir invencibles e indestructibles. Si usted nos obligo a ir domingo a domingo, sea donde sea, sin importarnos quien jugaba y quien no. Era lo mismo. Si usted nos acostumbro a ganar, en cualquier lugar y cancha. Si usted finalmente nos hizo sentir los mejores del mundo....
Por todo esto y mucho mas, gracias Sr. Carlos Bianchi. Nunca lo olvidaremos.