"Nací en el año 1961, por lo tanto, cuento ahora con 44 años y ya no hago con la misma energía, las cosas que hacía a los 18, por mejor que uno se conserve, por mas deporte que se siga practicando, ya no es la misma resistencia, ya no es la misma velocidad, y hasta tal vez ya no sean las mismas ganas.
Esto solo, sin ánimo de ingresar en otros aspectos de la vida, donde la edad comienza a influir sobre nosotros, sería suficiente motivo para, de vez en cuando, maldecir por no haber nacido algunos años después, o porque no, el año pasado. Así, tendríamos todo el futuro por delante, otra oportunidad para hacer lo que siempre quisimos y no pudimos o, para hacer todo de nuevo, exactamente igual, y disfrutarlo mucho.
Sin embargo, me encanta haber nacido en los 60, porque una vez, cuando tenía 7 años, me llevaron a una cancha de fútbol, por primera vez y para hacerme hincha del equipo del barrio, ese que tenía la cancha a 3 cuadras de mi casa, el de la camiseta azul y roja, San Lorenzo de Almagro. Ese día, se jugaba contra Boca y a mi me acomodaron en una platea baja.
El partido lo ganó Boca, después me enteraría con los años, que el gol lo había hecho un tal Nicolau, y que el equipo de Boedo había perdido un invicto de un Campeonato entero.
Pero nada de eso me importó ese día, solo recuerdo que no podía dejar de mirar a esa tribuna repleta con colores azules y amarillos y que bramaba todo el tiempo y hacía temblar el estadio y me hacía temblar a mí.
Fue ese día, ese glorioso día en que me enamoré de Boca de una vez y, por supuesto, para siempre.
¿Y que tiene que ver esta historia con mi edad?
Es que me pregunto que hubiera pasado conmigo si, por ejemplo, hoy tuviera 7 años y me llevaran a ver a San Lorenzo o a cualquier otro jugar contra Boca, mirar a la tribuna y ver apenas a 2000 hinchas desperdigados por ahí .
Me pregunto también si me llevaran a la Bombonera y, en lugar de escuchar el bramido único e inimitable de su gente, escuchara música de cumbia por los altoparlantes, y viera a un grupo de vedettes bailando al compás. Y viera tribunas raleadas porque no se venden entradas, y ..........
Por suerte, nací en 1961.
Pero me tortura una pregunta .. ¿y los chicos de ahora?
No quiero pensarlo, prefiero creer, que aún hay tiempo de cambiar"
Ricardo Gabriel Poilischer
Nº Socio
12154