Haciendo un balance entre lo vivido y lo que nos toca vivir, me encuentro aquí, escribiendo. Tratando de comprender lo incomprensible. Descifrando códigos imposibles. Intentando razonar algo sin razón. Como inmersos en un sueño del que no queremos despertar.
Dicen, los que saben, que siempre se sueña mientras se duerme. Algunos sueños se recuerdan, otros se pierden. Pero se sueña, siempre.
Suelen ser tan reales que confunden. Uno se siente que es “mas” de lo que en la realidad es. Siente que lo imposible se transforma, se hace posible. Eso es lo que trato de comprender.
Porque estamos viviendo tiempos de sueños tan reales como la vida misma. Ensueño cierto, del día a día.
Sueños que cortan latitudes, invaden fronteras. Llevan hasta lugares impensados por muchos, menos por nosotros, “El Pueblo de Boca”.
¿Quizás sea porque llego al límite de su capacidad, al tope y rebalso? Nuestras ilusiones, nuestras canciones (plegarias al cielo), nuestras esperanzas, nuestros sufrimientos, nuestros delirios, nuestros corazones. ¿Qué al pasar el limite nos devolvió esta caravana de vueltas y mas vueltas? No lo se.
Pero se disfruta y como. Porque ese Pueblo, el nuestro, el de Boca, sabe de sinsabores. De lágrimas escondidas. De lunes distintos. De ilusiones hechas pedazos. Se disfruta y cuanto…
A no confundirse. Quizás esto no dure para siempre. Por eso exijo que nuestra vista no nos falle, que capte sensaciones. Que no perdamos detalle alguno, atesoremos los recuerdos. Que nuestro corazón aguante y no explote en el intento. Vivámoslo!!! Cada segundo, cada hora, cada día, cada domingo.
Porque si llegamos hasta donde estamos, fue porque los jugadores dejaron todo y nosotros mucho mas. Porque el Pueblo, el nuestro, el de Boca, nunca bajo los brazos y se enfrento a la adversidad, contra los fantasmas que atentaban contra sus sueños de Rey.
Que los demás “patenten frases”, nosotros coronamos. Que los demás escuchen la radio, nosotros alentamos. Que los demás se animen a cruzar la frontera, nosotros conquistamos. Que los demás sepan, aunque lo intenten, que podrán imitarnos pero jamás igualarnos.
Salud eterna Boca Juniors.